martes, 16 de diciembre de 2008

La lección


Bueno, este señor higado aprendió la leccion. La vida es precaria, el matrimonio lo es. Lo es la vida. Finalmente sólo tenemos este preciso instante ¿Y qué hacemos de él? Creo que el éxito se da para pocos, que hay privilegiados y que, por tanto, es tonto andar toda la vida detrás de un objetivo o un sueño o pidiendole cosas a la gente, que es mierda y que no te dan porque el mundo es egoísta.


En resumidas cuentas, ya que buscar el éxito, tener un objetivo o creer que todo dura para siempre, es lo más insensato que podemos hacer, sólo nos queda una cosa: gozar de la vida intensamente y sacarle el jugo a todo y aprovechar las oportunidades, tomarlo todo.


Nada más.

Gracias

lunes, 15 de diciembre de 2008

El fracaso


El sociologo, de paso, se quedó sin trabajo. Era previsible, el Decano de la Facultad me miraba mal. Es que la vida es tan precaria. Me casé en 1995, me divorcié en 1997. Me casé de nuevo en 1999, pero me fue peor. Conseguí un trabajo de profesor, me echaron arbitrariamente. ¿Hay algo que sea seguro? NO. Ni la vida. Mi primo Joselo, se acostó muy bien, era alegre y etaba feliz porque le habían dado la visa. Tenía una novia hermosa. Era sano, no fumaba, jamás se enfermaba. Tenía 35 años. Se acostó y no amaneció. El corazón se le detuvo en el intento. Joselo era, eso sí, aburrido. Ni a su novia se llevó a la cama. No comía, se cuidaba como loco, le temía a los insectos y a las infecciones.


Así es la puta vida pe cuñau, de qué te afanas. Mejor come y fornica rico, que nadita es seguro. Bueno, como les decía, me botaron de la chamba y me sacaron de la revista sin "gracias por los servicios prestados" de por medio. Y es que es así, somos basura.


Ayer quise tomar el revólver de mi tío Paco, pero desistí. Matarme soluciona el problema, pero no estaría vivo para saberlo. Y mi Pablito se iría a la mierda sin su papi querido. Tan malo no soy para tal despropósito.


Lo único que me queda decir es que confirmo todo lo que dije antes, la vida es una mierda y la vida en el Perú es doblemente mierda. País de argollas y amiguetes, donde te odian por tener éxito. Mejor me voy del país, es lo más sensato, a morir en la Polinesia.

lunes, 13 de octubre de 2008


Cuánta hipocresía fariseíca. Allí los vemos escandalizándose de la corrupción, pero compran piratería, coimean, se tiran a la mujer del prójimo y burlan a la suya propia. Allí los ven rojos de ira, pero sin mostrar su precio atrás. En el Perú no tiene nada de raro ser corupto, desde el político que cambia bolsas de arroz por votos, al parlamentario que aprueba una ley de lobbys que no es otra cosa que mercantilismo legitimado, tráfico de influencias con visos de legalidad. ¿Y qué decir de los pontífices de la moralina ciudadana? oh que espanto!
Allí los ven cabalgando en círculo con sus argollas, ah eso sí, porque argollas y tráfico de influencias hay en la política, en el deporte, en la literatura, en la farándula, en la vida social. La vara es una institución como lo es el amiguismo. Y quien esté libre de culpa que tire la primera piedra.
Bien que quien delinque sea preso, es la ley. Pero ¿y los miles de hipócritas que alzamos el dedo qué hacemos por cambiar?
Corruptelas desde la colonia con la venta de empleos, en la Iglesia con la venta de indulgencias hasta antes de Lutero. Corruptelas con el gran fraude de Echenique y la consolidación; el despilfarro ladrón de la anarquía en los primeros años de la república; el despojo de las consignaciones (donde el mismo Pardo fue cómplice); el saqueo de Leguía, que murió en la pobreza y en la cárcel con la prostata reventada. Pero allí no acaba, corrutos los milicos en el poder, desde Odría a Velasco, porque en dictadura se roba más rico y más facil, ni prensa que joda existe. Y los escandalos en el Belaundismo, en el primer alanismo, con Fujimori fue red mafiosa y hoy ya ven. Los pericotes empiezan a salir a flote gracias a los audios.
Corruptelas, robo, argollas, privilegios, todo es casi lo mismo. Allí lo vieron en el Mundial del 78, cuando algunos traidores de blanco y rojo se vendieron por un plato de frejoles o cuando un neoFuji (por fraudulentamente reeleccionista) dirige la FPF. Argollas coruptas hubo luego con futboleros que se favorecían entre sí y excluían a los que no eran de la manada. Allí están las argollas literarias regias, la prensa vendida al mejor postor (los diarios son empresas, juegan a intereses, no buscan la verdad). Y no sigo porque me vienen las arcadas.
Nuestras empresas se la juegan por privilegios, merodean el poder por sus medros. Más vale un buen contacto que una buena máquina. Nuestros milicos la hicieron de banda en los 90. Nuestras ONGs huevean a las grandes cooperantes mientras hacen su chacrita y lucran de sus "asociaciones no lucrativas", nuestro alto clero se atragantean con nuestros impuestos (vaya al Vaticano, tremendo lujo ¡Ni los banqueros suizos!), nuestros pastores engordan rico de la fe de los pobrecitos despitados (o deseseperados); nuestros artistas aspiran a vivir del Estado (también de nuestros impuestos); nuestra burocracia se engolosina; nuestros partidos en el poder buscan sus espacios para ganarse con el presupuesto (o botín); nuestros parlamentarios no necesitan robar, pues les basta una ley (ellos son sus propios jefes y pueden subirse el sueldo cuando les da la gana); nuestros mendigos son farsantes (vea usted cuánto enfermo imaginario y ex drogadicto pululan por allí).
De arriba abajo, de extremo a extremo en lateral, sí, total corrupción hay en todos lados.

jueves, 9 de octubre de 2008

Nuestros fracasados


Fracasados son muchos en el Perú. Nuestros oligarcas que se fueron al tacho con Velasco y que no tuvieron yn proyecto nacional. Nuestros liberales de pacotilla, con déficit de intelectuales, groggys en la crisis actual. Nuestros socialistas, que no tuvieron propuesta, demoledores sin nociones de lo que es construir políticas. Nuestros modernos sociologos, tan pequeños ellos, tan ebrios de terminologías vacías. Nuestros periodistas, que sucumbieron a sus empresarios. Nuestros deportistas, que ganaron laureles secos de pura verguenza. Nuestros políticos de republiqueta y bananos. Nuestros escritores que, salvo cuatro o cinco, y eso, no les han ganado a nadie, feria de vanidades, es decir, de odios y puñaladas en seco. Nuestros leguleyos, hacedores de mañas y nunca de doctrinas. Nuestros empresarios, ávidos de contactos y tarjetas ¿Para qué más? Nuestros héroes que fueron martires.

¡Qué vivan las victorias morales! Hagamos las olimpiadas en el Perú y que el oro olimpico rebalse nuestras alforjas..

domingo, 5 de octubre de 2008

Nuestra izquierda y nuestra derecha


Nuestra izquierda se parapeta en las universidades. Sus intelectuales son profundos, generalmente sociologos y escriben en dificil. Son seguidores de Gramsci. Sus operadores son radicales y desestabilizadores, juegan a la sombra. Sus políticos no reúnen adhesiones ni generan pasiones.

Nuestra izquierda es multifronte. Los hay moscovitas y pekineses, albaneses y tenteenelaire. Sus ONGs se apropiaron de los derechos humanos como bandera (como si fuera suya). Se despercudieron rápido de Stalin y deslindaron de Sendero por estrategia, sólo por estrategia.

Su cumbre ideològica fue Mariàtegui, que vivió poco como para tener tiempo de aggiornarse. Quizás hubiera migrado al Apra y aplaudido a Prado. Su cumbre política fue Barrantes, muy moderado para sus expectativas. Hubiera sido nuestro Salvador Allende, despedido por balas de cañones. Su mayor crisis, ninguna, porque lo suyo fue vivir a rastras. La izquierda fue Salieri y Mozart el Apra. El genio y el arrastre político de Haya se llevó de encuentro la comparsa socialista.

Sus gobiernos, pocos. Uno fue el velascato, algo así como una bomba de tiempo para detonaciones sucesivas. La reforma agraria, que fue un proyecto de Kennnedy para su patio trasero, la hubiera podido hacer Belaunde. La hizo Velasco, la hizo mal, pero reconozcamoslo, que sin ella, Sendero hubiera arrasado el campo, adherido campesinos a su causa y eliminado las haciendas terratenientes. Velasco derrotó a Sendero sin querer, pero derrotó al Perú, de paso.

Su otro gobierno fue el del primer alanismo, un despilfarro hiperinflacionario, en síntesis, el mayor desastre despues de la guerra con Chile.

Nuestra izquierda fracasó en todos los frentes y no descansa buscando pretextos, falsos fracasos del capitalismo liberal. Crisis financiera en Estados Unidos ¡Fin del capitalismo! Creen que el rescate financiero es un quiebre ideológico de Bush, no ven sino lo que quieren ver. Ignoran que el capitalismo requiere mecanismos de emergencia eventuales para su propia preservación, pero es el capitalismo y no el socialismo el que ha llevado riqueza y menor pobreza a los pueblos. Sólo basta con revisar minuciosamente la experiencia histórica.

¿Y nuestra derecha? Para empezar, nuestros liberales fueron tigres de papel. Algunos ideólogos debatiendo con Bartolomé Herrera, muy tempranos para un Perú que se debatía en la peor de sus anarquías. Luego algunos pocos más, Quimper, Durand. No digo Beltrán porque fue el señor de la derecha, colocó a Odría porque a los agrarios (a quienes representaba), no les calzaba un presidente cojuridico y manso como Bustamante. Vargas Llosa es el liberal emblema, quien trajo el discurso y la modernidad, pero quien se orinó los pantalones cuando cayó Lehman ¿Así se defienden las ideologías? Los demás liberales no existen, tecnocratas bien rentados, abogados caros, profesores de economía que no salen de su cubil, algunos periodistas sin peso ni renombre. Ahh, eso sí porque Hernando de Soto se desmarca, es un pragmático, puede servir a Chávez o Evo, a Castro o Uribe. Bussines son bussines. Nunca escribieron un gran libro que sobrevolara la tierra como los grandes satélites ideologicos: Mariàtegui y sus 7 Ensayos, Haya y el Antiimperialismo y el Apra, La Realidad Nacional o Peruanidad de VA Belaunde y hasta el socialista Basadre.

Eso por el lado de nuestra derecha liberal. La otra ni merece examinarse. Una tira larga de empresarios mercantilistas, soldados ganados por el capital, tías pitucas (apellidazos de por medio). Su faro es Herrera, pero no se dieron cuenta. Es una derecha agrafa e ignorante. Prado fue su emblemita y Haya su bestia negra. El PPC su partido moderno, cuya enseña es el socialcristianimo, es decir, las sumas de contradicciones e insuficiencias cuando la iglesia se pone a opinar de economía. Su lider es García y Lourdes Flores, ya no les falta cabeza. Se bañan en piscinas y se retratan en sociales de El Comercio (el apellido importa, hermanito). Su verguenza es no haber tenido su Diego Portales. Allì están ahora, fueron los 12 apostoles y hoy es el enjambre de asesores mercantilistas del segundo García (neoderechista oportunista).

Nuestra derecha y nuestra izquierda sólo dan para la pena.

jueves, 2 de octubre de 2008

Nuestros políticos


La mayor verguenza. Desde el civilismo al humalismo, poco ha cambiado. La cloaca parlamentaria es más mestiza y hasta quechuahablante, pero es más de lo mismo. Congresistas mataperros, burladores de la voluntad ciudadana, violadores de niñas, mentirosos sobre su propio patrimonio, defraudadores de factura, robasueldos de sus propios chupes. Todos y sin excepción son unos sangrones del pueblo.

No dan cuenta "por que no les da la gana" y todavía se suman a una campaña para adoptar a los que reclaman el más minímo respeto a la ciudadanía. Cómo se extraña a Porras, a Sánchez, a Ramirez del Villar. Maestros del conocimiento político, tribunos en esencia. Nada queda. De todos, apenas el estrafalario Valle Riestra, que un día fue tribuno y hoy un huidizo de su propia representación.

Todos nuestros gobernantes fueron infaustos, desde el codicioso Pizarro, a los ceremoniosos y comehechados virreyes, desde el ladrón Echenique, al errátil Piérola, desde el incapaz Cáceres, al fallido Manuel Pardo, del frívolo Leguía al dictador Benavides, del tirano Odría (constructor, al menos) al ladino Prado, del desastre que fue Velasco- bomba con detonador- al desastre que fue el primer Garcia, de la cleptocracia fujimorista al súperfrivolo Toledo. Es verdad que en este último tramo hubo buenos estabilizadores, pero al costo de la corrupción impune (Alva Castro, es el rey supremo de lo que es ser cuestionable y seguir con las mismas ínfulas que de costumbre).

No tuvimos líderes, ni siquiera coronamos un proyecto nacional con un Diego Portales, nuestros hérores no fueron héroes, fueron mártires, nuestros empresarios fueron rentistas de primer nivel, más preocupados en tejer contactos que en producir bien. Y los presidentes allí, apañando todo. No hay gobierno que no haya tenido sus doce apóstoles. Oligarquía tuvimos y oligarquía tenemos. Los grandes apellidos mandan y Dionisio Romero, Brescia y Benavides gobiernan el Perú. El capitalismo liberal no pasa de ser un sueño de un puñado de ilusos liberales.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Nuestros jóvenes electronautas


Es fácil hacer un blog. Tecleas y tecleas y listo. Le das acceso a todos porque el anonimato ruin vende. Que mejor muestra que esta página de libelo y protesta que no descarta el anonimato, aunque no esté libre del cobarde que se escude en nombre falso. Soy cobarde, sí, lo admito de buena guisa. Pero eso vende, me sumo a la vileza.

Pero ¿Qué son nuestros bloggers? Son dos niveles. Los bloggers políticos peruanos son, en mayoría, caviares que cumplen con el serio autoencargo de investigar y denunciar. Adoptan congresistas sin tener la menor idea de lo que es ser ciudadano. Los blogger ciudadanos fungen de la conciencia moral del país. Nadie les dio esa misión, pero están. Pescan de río revuelto, ganan del escandalo. Se convierten en jueces en nombre de la verdad, esa verdad que no es suya y de nadie y que, a veces, los hace tambalear en el yerro o en el dato mal corroborado.

Pese a todo los bloggers políticos excluyen a los anónimos indecentes, es otro level. El problema son los bloggers literarios. No importa si sus artífices son grandes cultos, lectores ávidos o maestros de literatura o si son escritorcillos buscando el poquito de fama que su mediocridad le niega, todos merodean el abismo, se sumergen en ciénagas excrementicias, pululan ambientes que llaman a la nausea. Ya los leen pontificando, rumiando una sabiduría sin discusión; pero aleteando en el río revuelto de la miseria humana.

En medio de su ruindad, convocan a lo más bajuno de la blogosfera oculta. Admiten el anonimato porque el morbo vende, tanto como la difamación o la injuria. Su esencia es la de esos anónimos que, escondidos, vuelcan su verdadera identidad y corren sin ser vistos: perversos, malévolos, cobardes, asesinos de honras, maledicientes, chismosos mentirosos, en general, la escoria del margen, coprolàlicos por vocación. Son los mongos que se quedan callados en las reuniones y que ven en el foro de los sin rostro, la oportunidad de ser ellos mismos. Cobardes por excelencia.

Mi nombre es Pedro Villarán M. No diré más de mí. Soy sociologo, no nací aquí, aqui me trajeron a los 2 años. Y ya me quiero ir. No seré cobarde como el anónimo que bota sus espumas con un antifaz en el rostro.

Los blogs literarios son un baño público donde se liberan todos los odios y las envidias. Apuesto a que esos anónimos se morirían de miedo si son descubiertos, si deben afrontar un pugilato. Críticos que se devalúan en una cantina de ebrios inmundos, literatos que se pierden en la vileza. Cuánto se extrañas los tiempos juveniles de Vargas Llosa, de Toño Cisneros, del mismo Bryce; cuando los odios no pasaban de un erupto o un pedo que nadie oyó.

¿Por qué la blogosfera literaria extranjera nos gana en decencia? ¿Es parte de nuestra esencia ser tan pequeños?

lunes, 29 de septiembre de 2008

Nuestros intelectuales


Cuando no vendidos a la Norteamèrica que odian por una beca, trafican con las ideas. Vale el mejor postor. Pululan en las ONGs donde digitan "maravillas" que dejan boquiabiertos a los gringos monses. Informes sobre cualquier cosa, son los Montesquieu del siglo XXI. Criollazos que se mueren de miedo por los saltos de la cooperación. Por eso odian Irak y más a Bush. Poseros, su único roce es encontrarse en Mesas o Talleres con los mismos de siempre. Sólo entre ellos hablan y se entienden. Inventores de una terminología para impresionar a los apanados holandeses o suecos: "Mesa de Concertación", "Gobernabilidad", "las y los..".

Los oenegeros junior suelen vestir de Jean y andar a pie o en su carrito medio pelo, ganado con el esfuerzo de una consultoría para la CVR. Son abogados desadaptados que hubieran querido ser politológos o politólogos y sociologos cuyo destino siempre iba a ser el mismo. Son eternos aprendices detrás de una beca en Londres. Admiran a Tanaka y quieren ser como Pedraglio. Son de izquierda o a lo más de centro.

Los senior son otra cosa. Hijitos de papá. Hacendados, sí pues, porque su ONG es la pequeña hacienda que Velasco les quitó a papito. Deambulan en Washington y Ginebra. No caminan. La cooperación les compró su 4x4, desde la que no miran a nadie. Su izquierdismo es una postura intelectual desprovista de toda sensibilidad y, más aún de consecuencia. Se escudan en que no son franciscanos. Chismean en La Gloria y su nuevo cafetín es el Tanta.

Curioso, simpatizan con el MRTA, pero dicen odiar sus métodos. Se quejan de Chávez, pero envidian en secreto a los clandestinos estabilizadores que reciben plata de él.

Aman El Comercio porque es su página editorial, desde allí vierten sus difusos mensajes, pontifican sobre el bien y el mal. Se han adueñado de Peru21 y son todo anticorrupción. Su bestia negra es Fujimori.

Pero también hay intelectuales sin ONG y muy pocos en la política. De los segundos recuerdo bien a Pablo Macera, que dijo alguna vez que "el Perú es un burdel" y miren, terminó siendo el conserje de la mayor fiesta prostibularia que vivió el país en los 90. Martha Hildebrandt es el otro especímen, se equivocó de tiempo, pudo ser un inquisidor en el siglo XV o un feroz perseguidor de las SS hitlerianas.

Los otros habitan las universidades, posición cómoda, amparados en la estabilidad de una PUCP, especialmente o una UNMSM, otrora nido de senderistas ¿otrora?. Allí están, casi todos los hijos de Marx y de Gramsci. Gramsci es su mamá que los mima, que los lanza a destruir el capitalismo desde sus libros, sus diarios y hasta sus museos. No importa que los gringos nos bequen y nos den las armas intelectuales, "somos baratos y estamos bien enneuronados"

Publican libros taumaturgicos, son súperintelectuales, hablan en difícil, creen que la sociología en verdad existe. Los agrafos no son bienvenidos, que se metan en la política. Somos antineoliberales, perono hemos leído a Hayek ni a Rothbard, ni siquiera a Berlin. Además "el pensamiento único es el de la derecha" "Nos da lo mismo decir neoliberales que liberales o liberales que derecha". "Adoramos la palabra "excluídos", es populachera; pero "odiamos la palabra "caviar" con la que injustamente nos han etiquetado, allá los franceses que son otra cosa".

Ser caviar e intelectual ya es un privilegio del destino, es la especie superior al del moscovita o pekinés amargado que cree que el muro de Berlin está entre La Molina y Surco.

¿Y hay intelectuales liberales? Sí, obviamente. Pensar no una cualidad subsecuente a la lectura de "El Capital". Sólo que la intelectualidad liberal está muy ocupada haciendo plata desde estudios de abogados o facultades de economía de universidades pitucas. Son economicistas, la "elección racional" es su mundo y se mueren de verguenza que Aldo Mariátegui los represente con toda su desfachatez.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Nuestros escritores


Fariseos que se rasgan las vestiduras. Oh! Pero allí andan, apañandose entre ellos, festejándose. Comencemos por la argolla criolla, esa misma de los 4 gatos pequeños que cagan el piso escudados en el anonimato de algunos blogs. Expertos en el arte de la lamida, pululan tras dos grandes reyes, los reyes regios, parapetados en el Decano, excluyentes por esencia y por necesidad. Puf cholos, ag. Se venden en Somos, se rentan en El Dominical. "Vamos hermanito que te estoy dando".

El puro Cueto, suprema excelencia del reino criollo, ejemplo de qué la mediocridad puede disfrazarse de poder, nunca de talento. Y allí están sus lustrabotas, aquí, allá, acullá, transitando. Sólo ellos existen, porque en cultura sólo El Comercio existe. Los reyes no miran para abajo ni se ensucian las botas, son sus ujieres quienes dan la batalla.

Sus satélites son las transnacionales de la edición. Ellas los venden y cuando no los venden recuperan activos editando a Giacosa, a Cattone, quizás pronto a Angie Gibaja o Magaly Medina. No me extrañaría que a Poggi y o las memorias de Melcochita ¿Si o no Planeta?

Esos son los regios. Los otros son los cholos, los andinos, los utòpicos arcaicos que creen que Arguedas fue un Cristo. Literatura de tribu, no mal hecha, pero hundida en el hueco más pequeño de los tòpicos literarios. Algunos brillan más por su afectos sospechosos. Reynoso sería las delicias ficcionales de Abimael y no digo más. Ya cada cual, lector avisado, lo debe saber muy bien.

Los criollos viven en su torre de márfil. Los andinos habitan las cienagas rojas del estalinismo más obtuso. Es bien fácil ser idiota, para ser comunista hay que ser un verdadero imbécil o haber vivido en una cripta desde 1918.

Es una deagracia que nuestros criollos sean la mediocridad encarnada y que el talento andino tenga la pluma de Balzac y el cerebro del inefable Carlitos Marx.