
El sociologo, de paso, se quedó sin trabajo. Era previsible, el Decano de la Facultad me miraba mal. Es que la vida es tan precaria. Me casé en 1995, me divorcié en 1997. Me casé de nuevo en 1999, pero me fue peor. Conseguí un trabajo de profesor, me echaron arbitrariamente. ¿Hay algo que sea seguro? NO. Ni la vida. Mi primo Joselo, se acostó muy bien, era alegre y etaba feliz porque le habían dado la visa. Tenía una novia hermosa. Era sano, no fumaba, jamás se enfermaba. Tenía 35 años. Se acostó y no amaneció. El corazón se le detuvo en el intento. Joselo era, eso sí, aburrido. Ni a su novia se llevó a la cama. No comía, se cuidaba como loco, le temía a los insectos y a las infecciones.
Así es la puta vida pe cuñau, de qué te afanas. Mejor come y fornica rico, que nadita es seguro. Bueno, como les decía, me botaron de la chamba y me sacaron de la revista sin "gracias por los servicios prestados" de por medio. Y es que es así, somos basura.
Ayer quise tomar el revólver de mi tío Paco, pero desistí. Matarme soluciona el problema, pero no estaría vivo para saberlo. Y mi Pablito se iría a la mierda sin su papi querido. Tan malo no soy para tal despropósito.
Lo único que me queda decir es que confirmo todo lo que dije antes, la vida es una mierda y la vida en el Perú es doblemente mierda. País de argollas y amiguetes, donde te odian por tener éxito. Mejor me voy del país, es lo más sensato, a morir en la Polinesia.